lunes, 28 de marzo de 2016

Miguel Hernandez

Ausencia en todo veo:
Tus ojos la reflejan
Ausencia en todo escucho:
Tu voz a tiempo suena
Ausencia en todo aspiro
Tu aliento huele a hierba
Ausencia en todo toco:
Tu cuerpo se despuebla
Ausencia en todo siento:
Ausencia. Ausencia. Ausencia.


(El último rincón)

             Hoy se cumplen 74 años de la muerte ¡Obscena muerte! de Miguel Hernandez. Nació en 1910 y murió en prisión en 1942. Joven y vencido por la enfermedad, el dolor y la injusticia. A todos los que como yo, necesitamos la poesía como parte importante en nuestra vida, os recomiendo hoy volver a sus versos dignificando con esa lectura a un hombre irrepetible. Y a quien no tenga conocimiento de su inmenso talento (el mundo es muy grande) buscar en las palabras de Pablo Neruda la pista que os lleve a él.

lunes, 21 de marzo de 2016

21 de Marzo. Día Internacional de la Poesía

Hoy dedico mi admiración, mi lealtad y mi amor, sí mi amor, a los poetas que me llenaron la vida de ilusión, tristeza, romanticismo, dolor, ira, ternura, todos los sentimientos que un alma puede albergar. Hoy, y cada día me acompañan. Están a mi lado, hacen parte de mí y les juro fidelidad para siempre.
Casi ninguno vive pero claro, desde los tiempos de Lope de Vega hasta la actualidad, tenían que llevar su ingenio hacia, yo que sé donde, mas continúan conmigo, celebrando ese encuentro diario entre lo que dieron y lo que recibimos.
También dedico enorme admiración y respeto a los poetas de hoy. Tercos iluminados que bordan sus palabras en un tejido menos natural. Tal vez en un derivado del petroleo.

domingo, 20 de marzo de 2016

El pasado es presente

Mientras vuelvo a la normalidad, a la rutina ¿para qué eufemismos? recuerdo vagamente uno de los poemas de Bertolt Brecht sobre la emigración, lo busco y os lo dejo aquí. Para quien quiera pensar en las similitudes.

Sobre la denominación de emigrantes
"Siempre me pareció falso el nombre que nos han dado: emigrantes"

Pero emigración significa éxodo. Y nosotros
no hemos salido voluntariamente
eligiendo otro país. Ni inmigramos a otro país
para en él establecernos, mejor si es para siempre.
Nosotros hemos huido. Expulsados somos, desterrados.
Y no es hogar, es exilio el país que nos acoge.
Inquietos estamos, si podemos junto a las fronteras,
esperando al día de la vuelta, a cada recién llegado,
febriles, preguntando, no olvidando nada, a nada renunciando,
no perdonando nada de lo que ocurrió, no perdonando.
¡Ah, no nos engaña la quietud del Sund! Llegan gritos
hasta nuestros refugios. Nosotros mismos
casi somos como rumores de crímenes que pasaron la frontera.
Cada uno de los que vamos con los zapatos rotos entre la multitud
la ignominia mostramos que hoy mancha nuestra tierra.
Pero ninguno de nosotros
se quedará aquí. La última palabra

aún no ha sido dicha.







"


viernes, 18 de marzo de 2016

Hablaré de Asia

Hoy todavía no.
Volvía yo con ganas de contar esta nueva experiencia, este viaje excitante por lo nuevo, encantador por la compañía, enriquecedor por las nuevas culturas que apenas atisbé y no fui capaz. No soy capaz.
Creí, como si fuera un cuento de hadas, que a mi vuelta algo habría cambiado. Que Europa volvía a ser la Europa del humanismo con la que contaba. Que las gentes que viven entre el lodo, el frío, la amargura y el cinismo de los pueblos ciegos, encontraron cobijo. Quería yo, soñaba yo, con algo que ya parece imposible.
Por eso, no puedo contar mis alegrías mientras en mi retina se han grabado los rostros de esas gentes que parecen no ser hermanos de nadie. Ni hijos de nadie. Ni nadie.