Embarcamos en Cape Liberty el día 7 por la mañana.
El barco, de la Celebrity Cruises, me pareció, a primera vista, el mejor en que ya había viajado. Y ya lo he hecho unas cuantas veces.
Desde el pequeño (por comparación) Eagle, que nos llevó alguna vez que otra de Lisboa a Southampton y a Tanger, viajes que recuerdo con verdadera nostalgia, y otros de mayor calado.
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| Nuestro Hotel por unos días. |
Pero el Celebrity, si me dio esa sensación de principio, al poco tiempo de conocerlo tuve la seguridad de que todo iba a ser impecable. Instalaciones, servicios, diversión, gastronomía ¿He mencionado gastronomía? Si la tentación, como pecado, existe, es imposible no pecar. Tengo que agradecer a que no tengo apetito en el desayuno, que descubrí un pescado blanco a la plancha con verduritas, en uno de los múltiples antros de perdición que me acechaban al almuerzo y que no tengo costumbre de merendar. ¿Por qué doy gracias?
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| Escultura de Fernando Botero |
Pues porque con la ayuda de las suculentas y exquisitas cenas, el vino y las copitas de aperitivo y charlas nocturnas, hubiera terminado como esas criaturas que veía a mi alrededor, desde N.Y. con un peso de aproximadamente 250 Kg. Y no exagero. Nunca he visto gordos tan gordos en mi vida. Vamos, que la escultura de Botero, que había en la piscina cubierta, parecía delgadita en la comparación. Hasta llegué a ponerme bañador sintiéndome una sílfide.
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| Massachusetts. Newport Mansions |
El día 8 llegamos a Newport, en el estado de Massachusetts. Nuestra curiosidad se resumía en observar de cerca como vivían los millonarios de "The Gilded Age" título de la novela de Mark Twain, que viene a ser "La era bañada en oro" o, para acortar, "Era Dorada". Visitamos dos de las mansiones de recreo que pertenecieron a la familia Vanderbilt, famosa por el trabajo de su fundador, sus herencias y desherencias, luchas de poder, muertes accidentales y la desaparición de su apellido y hacienda.
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| The Breakers |
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| The Marble House |
Tanto que los palacetes de Nueva York, algunos reducidos a escombros y otros, como las mansiones de Newport, convertidos en museos, son la prueba de ello.
The Marble House (La casa de mármol) se construyó siguiendo las pautas del Trianon de Versalles. Su dueño, William K. Vanderbilt, se la regaló a su esposa, Alva, como presente de aniversario. No sólo la construcción obedeció a una fascinación por la arquitectura versallesca, lo que sorprende de verdad es su decoración. Y cuando digo sorprende, no quiero decir que para bien.
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| Comedor de Marble House. |
Era tal el deslumbramiento que le producía la corte francesa que mandó traer diversos artesanos, materiales, cuadros, tapices...etc para conseguir su propósito de emularla. En la fotografía del comedor, un retrato de Luis XIV, el Rey Sol, preside la pared de la izquierda.
No deja de ser peculiar que después de divorciarse de William, y quedarse viuda de su segundo marido, Alva regresase a Marble House y mandase construír esa excéntrica pagoda en el jardín.
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| Alva y su excéntrica pagoda |
Cornelius Vanderbilt, también conocido como El Comodoro, fue el que amasó la gran parte de la fortuna familiar en el negocio de los transportes, barcos y ferrocarriles. Fue también el primero que se construyó su "casita de recreo" con vistas al océano. La llamó: The Breakers algo así como Los Rompedores (a falta de mejor traducción).
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| The Breakers - Biblioteca. |
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| Sala de música. The Breakers |
La opulencia, dentro de esa construcción neorrenacentista, llega al límite de adornar la sala de música con paneles de platino.
A tipo anecdótico: Una de las bañeras de The Breakers es una mole de mármol, que sólo verla me pareció que debía pesar un montón de toneladas. Para que alguien pudiese utilizarla, primero tenían que llenarla cuatro veces con agua hirviendo, vaciarla y entonces llenarla de nuevo con agua a la temperatura que considerasen apropiada. ¿Os lo imagináis?
Se me olvidaba, entre 1865 y 1920 nace y crece Wall Street. El crack del 29 llevó a la miseria a una gran parte de la población estadounidense, sobre todo del mundo rural. Los Vanderbilt perdieron 40 millones de dólares...y aguantaron.
Vale, ya me he aburrido de hablar de gentes ricas y mansiones ostentosas. No voy a decir que no me gustó conocer esa historia porque hace parte de una cultura y la cultura, aunque encierre alguna crítica, siempre enriquece. Además cogí unas ideas para mi próximo apartamento.
Y ahora...vamos a la buena vida. Volvemos a nuestra "casita" flotante y a vivir como nababos hasta llegar a Boston.
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| Centro financiero. Torre Exchange Place, al fondo Prudential Tower |
Sólo teníamos un día completo para conocer la ciudad y había tanto que ver que, después de haber caminado bastante, tuvieron la genial idea de contratar un servicio de autobús turístico. Estupenda decisión porque conseguimos ver mucha más ciudad, en una hora y media, que por nuestra cuenta en varios días.
En esa ruta, muy bien escogida, pudimos observar los barrios de casas bajas -muy londinenses- conviviendo en perfecta armonía con los edificios más modernos.
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| Autobús turístico. Torre del Reloj al fondo |
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| Recorrido (en verde) de bus turístico |
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| Fama en Bacon Street |
Boston fue una de las primeras colonias. Fundada en 1630 por los puritanos The Pilgrims. Por su origen conserva barrios cuya arquitectura es muy similar a la de tantos otros que he visto en Inglaterra.
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| Otro famoso en Bacon Street | | | |
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| Calle en Bacon Hill |
La Vieja Casa del Estado de Massachusetts (
Old State House), es uno de los edificios que más interés me despertó. Además de ser el más antiguo de la ciudad, 1713, allí ocurrió la masacre de Boston que, según cuenta la historia, fue el detonante que llevó a la independencia de Inglaterra. En una de las fachadas se encuentra la estatua de Samuel Adams, líder del movimiento independentista. En la otra, la del balcón, donde se leyó la Declaración de Independencia, los símbolos del león y el unicornio, de la monarquía británica. En 1798, se construyó la
State Hause, que es el Capitolio y acoge a la Corte General de Massachusetts. recuerda, de alguna manera, a la anterior pero mucho más imponente y cumpliendo diferentes funciones, claro.
Me gusta muchísimo la simplicidad de la "vieja casa y la sobriedad de
su estilo, fiel a la época. También me gusta la "nueva"que consigue
conjugar ladrillos y columnas tranquilamente.
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| Un balcón con historia |
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Old State House
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| Vista desde el Boston Common. El mayor de los varios parques. |
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| La armonía en la convivencia de épocas diferentes. ¿Se nota que me encanta esta foto? |
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| "State House Massachusetts" |
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| Kings Chapel |
Sólo hay algo que tienen las dos y que a mí, muy particularmente, no me encanta. ¿Lo imagináis? Eso, las cúpulas doradas, pero, como digo, ese dilema con los dorados es puramente personal.
¿Qué ivento! Me refiero al "Quincy Market" Tiene mucha fama y lo entiendes en cuanto te das un paseo por "Faneuil Hall" la zona donde se encuentra. Creo que allí se podría encontrar todo con lo que una persona se pueda encaprichar. Bueno, no valen lamborghinis, ni pisos en el Central Park de mi admirado New York. Otras cosas. Yo, por no ser menos, compré un imán para la nevera.
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| Leer y aprender inglés, gratis. |
Esa parte de Boston es lo que entiendo como una ciudad viva. Las personas van de
un lado para otro, mirando lo que les rodea o parándose para admirar un
espectáculo callejero. Algunas lo hacen con la prisa del quehacer
cotidiano, otras con la parsimonia de quien no quiere perderse nada del
ambiente de las calles y plazas. No tiene nada que ver con el tipo de vida que vi en las calles de
Manhattan ni con la enorme diversidad de sus gentes. Hay mucho turismo
también pero, no sé si me hago entender, todo resulta más homogéneo. O
me lo pareció a mí.
Llegada la hora de la comida nos decidimos por uno de los varios restaurantes, especializados en marisco y, principalmente en ostras y langosta, aunque tengan una carta mucho más amplia donde poder escoger entre otras suculentas recomendaciones.
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| Una comida diferente y deliciosa. |
Yo me dejé aconsejar por Luis y pedí un
Lobster rolls, en la convicción de que "rolls" sería algo poco contundente. Él me aclaró que era como un bocadillo y era ¡Un bocadillazo! Rodeado de patatas fritas y ensalada. El tamaño me asustó, pero empecé a comer y descubrí
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| Ahí, a la izquierda, el "Quincy Market" |
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| Calle en el centro financiero |
uno de los manjares mas deliciosos que he probado. La abundante langosta troceada, fresquísima y sabrosa. No probé los acompañamientos porque he de confesar que el tal
Lobster Rolls llena lo suyo, mas lo recomiendo desde aquí, segura de que me lo agradeceréis.
Me gustó muchísimo esta ciudad. Cómoda para el visitante y seguro que para quien la vive. Supongo, porque no hubo tiempo de comprobarlo, que es también culta. Cuenta con importantes Universidades, como Harvard, y grandes Institutos que abarcan una gran variedad de estudios, tecnológicos, financieros, artísticos...
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| Symphony Hall. Sede de la Orquesta Sinfónica |
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| Instituto Tecnológico de Massachusetts |
Voy a dejar Boston contando la única cosa que no me gustó, pero tengo que reconocer que sólo vi una parte desde el bus. Esta foto -permitida- da una idea más general. Lo he comentado al regreso con alguna persona que ha estado allí y he obtenido bastante discrepancia. Bueno, como diría alguien que conocí ¿Qué sería del azul si no existiese el amarillo? Lo que viene a ser "Contra gustos, no hay nada escrito"
O,
ya que me estoy despidiendo de esta 2ª parte, pongo lo clásico, como la Sede de la Orquesta Sinfónica de Boston, al lado del hipermodernismo (según mi criterio) del Instituto Tecnológico de Massachusetts cuyo autor es Frank Gehry. Y, mirando las fotos juntas, la comparación es completa y llanamente imposible
. Vuelvo al azul y al amarillo.
Y creo que, mirándolo mejor, la despedida de Boston tiene que ser así, con sus iluminados contornos. La noche cae sobre la tierra y el mar. Así lo vimos y así lo immortalizó Pablo.
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| Bye Bye, Boston. Una ciudad elegante. |
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